En diciembre de 2019 surgió en Wuhan, China, una enfermedad que inicialmente parecía un cuadro gripal sin mayor trascendencia. Sin embargo, dos meses después debido a la facilidad de transmisión de la infección, Wuhan se tornó una ciudad fantasma, donde sus habitantes permanecen en cuarentena. El virus se ha expandido a todos los continentes de la tierra y ahora se considera una pandemia.

ANGÉLICA BERMÚDEZ OCAMPO 
MEDICINA FUNCIONAL – MEDELLÍN, COLOMBIA

 

Los coronavirus son agentes infecciosos que forman parte de una gran familia de virus que pueden causar enfermedades en animales o humanos. En el ser humano causan infecciones respiratorias que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS). El coronavirus descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus COVID-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas mayores y las personas con afecciones médicas preexistentes (como hipertensión, enfermedad cardiovascular o diabetes) parecen desarrollar enfermedades graves con más frecuencia que otras.

El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo contra las infecciones; es el encargado de protegerte cuando adquieres una infección, ya sea por una bacteria, un virus o un hongo. Por medio de una serie de pasos, combate y destruye organismos infecciosos antes de que causen daño. Gran parte del sistema inmunológico se encuentra en el intestino, y la microbiota juega un papel importante en nuestra defensa, como primera barrera de entrada de agentes infecciosos a través del intestino. Por lo tanto, nuestro sistema inmunológico se puede ver debilitado por medicamentos, sustancias a las que estamos expuestos (tóxicos, pesticidas, tabaco), enfermedades e incluso alimentos, haciéndonos más propensos a adquirir una infección.

Actualmente se está viviendo una preocupación mundial por el virus de reciente aparición “Coronavirus: COVID-19” que, a pesar de llevar poco tiempo desde su primer caso diagnosticado, su diseminación ha sido vertiginosa.

La pregunta más recurrente de mis pacientes por estos días es ¿qué debo hacer para fortalecer mi sistema inmunológico? Y la respuesta es: ¡MUCHAS COSAS! No hay una sola recomendación ni una pastilla que mágicamente fortalezcan las defensas. Es un proceso y requiere constancia. La buena noticia es que hay bastante que puedes hacer y acá te voy a brindar algunos consejos que puedes empezar a implementar hoy mismo para fortalecer al máximo tu sistema inmunológico.

Deja de consumir lácteos y azúcares, ya que son altamente inflamatorios y pueden alterar tu microbiota intestinal.

  • Aumenta el consumo de té verde, es un potente antioxidante.
  • Consigue fermentados (como el kéfir, sauerkraut, kombucha, natto, miso, etc.) ya que estos ayudan a diversificar tu microbiota, fortaleciendo tu sistema inmunológico.
  • Come más vegetales: trata de consumir 9 a 12 tazas al día. Da prioridad a las hojas verdes (espinaca, kale, acelga) y a los crucíferos (brócoli, repollo, coliflor, kale, rúgula, rábano, coles de Bruselas, etc.). Una forma fácil de aumentar su consumo es tomar un batido verde en las mañanas o consumirlos en forma de sopas o vegetales salteados.
  • Puedes reemplazar el arroz blanco por arroz de coliflor o las pastas por noodles de zucchini (calabacita). ¡Pon a volar tu imaginación!
  • Mantente hidratado. ¿Cuánta agua tomar? Divide tu peso en kilos entre 30 y eso te da el número de litros de agua que debes tomar al día.
  • Aumenta el consumo de especias como cúrcuma, jengibre y canela.
  • Duerme entre 7 y 8 horas y haz ejercicios de respiración 3 veces al día, para evitar picos de la hormona cortisol, que puede interferir con el sistema inmunológico.
  • Haz actividad física diaria en la mañana al menos 15 minutos.
  • Lávate las manos con agua y jabón constantemente. ¡Es una de las medidas preventivas más importantes!
  • Tomar algunos suplementos te puede servir para soportar la función de tu sistema inmunológico. Acá te dejo algunos que puedes consumir en tu día a día:
  1. Vitamina D 5.000 U día.
  2. Omega 3: 1g/día. Asegúrate que contenga EPA y DHA.
  3. Cúrcuma 1gr/día. Tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.
  4. Suplemento de probióticos: mínimo 50 billones UFC/día.

Sin embargo, es importante saber que no existe una fórmula mágica. Estos consejos forman parte de un grupo de técnicas que pueden fortalecer el sistema inmunológico pero es importante evitar el contacto con personas que se encuentren enfermas.

Recuerda que tu sistema inmunológico es tu aliado, mientras más lo cuides y nutras, él te protegerá de mejor forma y hará más difícil la entrada de cualquier microbio que quiera afectar tu organismo. Espero que estos tips te sean muy provechosos y si tienes alguna duda, ¡consulta a tu médico funcional local!