Seguramente habrás leído o escuchado “libre de gluten”, “enriquecido en hierro”, “sin lactosa”, “con probióticos naturales”, e incluso sin saber qué son los alimentos funcionales has consumido alguno de ellos en más de una ocasión. Poseen grandes beneficios para la salud, sin embargo, ¿debemos consumirlos todos? 

ANA GABY DE LA TORRE
NUTRIÓLOGA – NUTRICIÓN FUNCIONAL Y NUTRIGENÉTICA

 

Un alimento funcional es cualquier producto comestible natural o modificado que, además de su valor nutritivo, tiene componentes extras que ejercen un efecto positivo sobre una o varias funciones del organismo, lo que ayuda a mantener o mejorar la salud.

Existen dos tipos: los alimentos funcionales naturales, que son mis favoritos, y los modificados.

Los alimentos funcionales naturales contienen sustancias benéficas como vitaminas, minerales, ácidos grasos, fitoquímicos, fibra, antioxidantes, prebióticos o probióticos, de manera natural.

Un ejemplo es el jitomate, que contiene cantidades elevadas de licopeno (un fitoquímico que da el color rojo a los vegetales), al cual se le ha comprobado un poder antioxidante que sirve en la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y neurológicas, y del cáncer.

Los alimentos funcionales modificados son aquellos a los que les han enriquecido o fortificado sustancias benéficas, o que incluso les han alterado la biodisponibilidad de algún elemento para que su absorción sea más fácil.

Un ejemplo son los yogures fermentados con cultivos probióticos, los cuales sirven para repoblar la microbiota intestinal y mejorar las funciones digestivas.

Los alimentos funcionales modificados también pueden ser a los que les han eliminado o reducido un componente causante de un trastorno o enfermedad.

Por ejemplo, el pan sin gluten, al que le eliminan este componente para que personas con enfermedad celíaca o intolerancia al gluten puedan consumirlo.

 

¿Qué funciones del organismo pueden mejorar los alimentos funcionales?

Las más notables y estudiadas hasta el día de hoy son:

  • Embarazo, lactancia y crecimiento: durante estas etapas las necesidades de algunos nutrientes aumentan, así que alimentos ricos en hierro, calcio, ácidos grasos tales omega 3 u omega 6 y vitaminas como la B9 (ácido fólico) pueden jugar un papel funcional en estas etapas. Un buen ejemplo son los garbanzos, ya que son excelente fuente de fibra, hierro, ácido fólico y calcio.

 

  • El metabolismo y la utilización de nutrientes: hay alimentos que pueden ayudar a controlar el colesterol, los triglicéridos y el nivel de azúcar en la sangre. Por ejemplo, alimentos con alto contenido de omega 3 y fibra, como el aguacate.

 

  • Defensa antioxidante: ciertos alimentos contienen sustancias que pueden ser eficaces contra el estrés oxidativo. Los antioxidantes sirven para la protección contra radicales libres, a los cuales estamos expuestos de manera permanente (la contaminación, el estrés, el cigarro, entre otros). Un ejemplo, son los vegetales que contienen betacarotenos (pigmento vegetal que ayuda a producir vitamina A): naranjas, zanahorias, mangos, brócoli y calabaza, o los jitomates que contienen licopeno.

 

  • Sistema cardiovascular: hay alimentos que ayudan a prevenir el riesgo de enfermedades cardiovasculares por su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados, omega 3 y omega 6, alimentos con acción antioxidante, fitoesteroles (compuesto de origen vegetal) y algunas vitaminas del grupo B (B6, B9, B12) y fibra. En este grupo destaca el salmón por su excelente contenido de omega 3 y 6, y de vitaminas del B6 y B12.

 

  • Digestión y tránsito intestinal: en este grupo están los alimentos que contienen probióticos (bacterias vivas que benefician la microbiota intestinal) y prebióticos (fibra soluble), y los alimentos ricos en fibra alimentaria, los cuales mejoran la digestión, absorción y el tránsito intestinal. Algunos ejemplos, son los yogures fermentados, la kombucha y algunos vegetales fermentados.

 

  • Funciones psicológicas y conductuales: hay alimentos ricos o enriquecidos en fibra que ejercen un efecto en el apetito y la sensación de saciedad. También alimentos con aminoácidos específicos y con sustancias excitantes del sistema nervioso (cafeína, ginseng) o tranquilizantes (melissa, valeriana) que tienen efecto en el rendimiento cognitivo y el manejo del estrés.

 

No es magia, es estilo de vida

Por sí solo ningún alimento, por muchos beneficios que aporte, puede mágicamente borrar una vida de excesos o de pronto volvernos saludables si seguimos manteniendo malos hábitos de alimentación. Si bien es cierto que podemos obtener numerosos beneficios de los alimentos funcionales, tanto naturales como modificados, es importante combinarlos con un estilo de vida saludable que implique una alimentación balanceada, tomar agua y realizar ejercicio regularmente.

 

Recomendaciones

En el caso particular de los alimentos funcionales modificados, hay que tener especial cuidado a la hora de consumirlos, ya que al ser productos procesados pueden tener en su empaquetado leyendas con publicidad engañosa, haciéndonos creer por moda que necesitamos consumir tal o cual producto, e incluso pueden llegar a contener elementos dañinos para la salud como grasas trans, azúcares añadidos o sodio en exceso. Por eso siempre hay que revisar la lista de ingredientes.

Un ejemplo particular es el famoso “sin gluten”, el cual únicamente las personas con un padecimiento llamado enfermedad celíaca, o con intolerancia al gluten detectada, son quienes deben evitarlo. Las demás personas no necesitan consumir estos productos como si su salud dependiera de ello.

Aprovecha e incluye en tu vida los beneficios de los alimentos funcionales, siempre verificando que realmente sea algo que tú necesitas y sea un producto de buena calidad. Combínalos siempre con buenos hábitos y un estilo de vida saludable, para que puedas ver sus efectos a corto y largo plazo.

 

Entre más naturales mejor

Los alimentos funcionales naturales son una excelente opción para incluir de manera variada en nuestra alimentación y obtener sus beneficios. En cuanto a los modificados, selecciona los que tengan listas de ingredientes más cortas, con componentes naturales y sin sustancias dañinas.