Enfermedad, epidemia, contagio, pandemia. Estas palabras van de menos a más, y con ellas el incremento de nuestra ansiedad. ¿Cómo afrontar esta situación?

FRANCES TRIGOS
PSICÓLOGA Y NEURO COACH EMOCIONAL

 

La enfermedad del Coronavirus es algo nuevo para la población en general, que desata muchas dudas y preguntas sin respuesta aún para los científicos.

Comenzando en China y con un fácil contagio, este virus llegó en cuestión de semanas a muchos otros países incluyendo el nuestro. Ya está aquí y hace poco fue declarada la pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto nos muestra la fragilidad del ser humano.

Disculpa, mi intención no es incrementar tu ritmo cardíaco ni poner en marcha tus pensamientos respecto a qué te puede pasar si te contagias. Pero hagamos conciencia por unos segundos de nuestro cuerpo: ¿qué sientes físicamente cuando escuchas esto en las noticias? ¿Entras en un estado de alerta? ¿Comienzas a pensar en las consecuencias? ¿Notas que tu corazón se acelera? ¿Te angustias?

Lo más normal es que sientas miedo. Esto tiene una explicación, ya que en el cerebro se activan nuestras amígdalas cerebrales en señal de alerta, lo que es bueno porque nos pone en acción. Lo que no sería favorable es dar rienda suelta a esos pensamientos negativos, hasta en ocasiones catastróficos, y pasar de un estado de alerta al pánico.

El pánico se contagia y hace que caigamos en actitudes antisociales. Nuestra actitud juega un papel muy importante, lo mismo que realizar un plan organizado y responsable para poder actuar en situaciones de emergencia. Recuerda, tener miedo es normal y nos ayuda a actuar, pero alimentarlo con nuestros pensamientos negativos nos lleva a un estado de pánico y esto provoca ansiedad.

El miedo a la enfermedad puede ser peor que la enfermedad misma. Vivimos en una época de sobrecarga de información, se nos acumulan las preocupaciones y esto tiene consecuencias negativas en nuestro bienestar físico y mental.

 

¿Qué hacer ante la pandemia?

Lo más recomendable es mantener la situación en perspectiva, esto es, no minimizarla ni engrandecerla, sino considerarla en su tamaño real. Así activas en tu cerebro el área frontal, relacionada con la planeación, motivación, autocontrol y toma de decisiones.

Sigue las medidas de higiene y prevención sugeridas por los centros de salud, como el lavado constante de manos y el distanciamiento social para contribuir a que este virus no se propague de manera desenfrenada, y evitar saturar los servicios de clínicas y hospitales.

  • Mantén la calma.
  • Evita saturarnos de información.
  • Ten una visualización positiva como saber que estás haciendo lo que puedes, que eres socialmente responsable y que esto no va a durar para siempre.

Recuerda, evita alimentar a tu cerebro con pensamientos negativos, estos desatan una ola de cortisol (la hormona del estrés) en tu organismo, y eso baja tu sistema inmunológico, el cual es muy importante en estos momentos.

 

 

¡Emprende acciones positivas!

Es normal estar preocupados ante esta situación. Sin embargo, puedes activar tu área frontal implicada en el estado emocional saludable y positivo de tu cerebro. A continuación, enlisto algunas actividades o recomendaciones que causan un efecto psicológico positivo en el ser humano.

1. Toma las medidas de prevención. Haz un plan con tu familia para que todos estén bien informados sobre qué es lo que les corresponde hacer con respecto a la higiene, distanciamiento, etcétera.

2. Explica a los más pequeños de la casa, de una manera tranquila, lo que está pasando. Diles que estamos en casa no por miedo, sino porque somos responsables y esto es de todos; estamos cooperando con nuestra sociedad.

3. Tener una rutina aun estando en casa es muy saludable. Establece horarios para las actividades que hagas.

4. Quedarse en casa no está mal; es difícil, pero considera que estás salvando vidas y ayudando a que el COVID-19 no se extienda.

5. Aprovecha estos días para el uso de la tecnología en forma positiva. Ahora existe tiempo para hacer un curso en línea de algo que te guste y para que desarrolles una habilidad que por falta de tiempo no habías conseguido. Hay todo tipo de cursos y para todas las edades.

6. Los mejores museos del mundo tienen paseos virtuales, visita algunos.

7. Juegos de mesa, dibujar, fotografiar, armar rompecabezas, cocinar, escribir, leer, ejercitarse, escucha música; todas estas actividades te mantienen en el aquí y el ahora. Además, desarrollan tu creatividad.

8. Medita: el mindfulness es la capacidad de prestar atención al momento presente. Estudios demuestran que reduce el estrés y ayuda a tener una mejor gestión de emociones.

9. Escribe una lista de todo lo que tienes para agradecer; seguro pasas de 20.

10. Canta y baila con un karaoke o aprende a hacerlo en youtube. A los niños les encanta esto y si lo haces con ellos, más.

11. Haz un álbum de fotos, riega tus plantas, toca un instrumento. En youtube también puedes aprender a hacerlo y te vas a divertir.

12. A los niños les gusta oír historias de cuando nacieron, y de todo lo que hacían cuando eran todavía mas pequeños.

13. Niños y adolescentes pueden hacer una conferencia con sus amigos con la aplicación de houseparty, para convivir y jugar juegos juntos.

14. Estamos viviendo en una época que nos da la oportunidad de desarrollar y practicar la empatía. Vivamos un día a la vez.

 

“Tener miedo es normal y nos ayuda a actuar, pero alimentarlo con nuestros pensamientos negativos nos lleva a un estado de pánico y esto provoca ansiedad”.